viernes, 31 de julio de 2015

MUFFINS DE ARANDANOS

Receta facilísima la de hoy. De hecho, su autora, Donna Hay, los llama  algo así como "Muffins de arándanos demasiado  fáciles".
Una buena forma de aprovechar estos estupendos frutos rojos que tantas propiedades tienen.


Ingredientes:

375 g de harina floja
1 cucharadita de impulsor tipo Royal
220 g de azúcar glass
125 ml de aceite de girasol
1 huevo
125 ml de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla
300 g de arándanos

Precalentar el horno a 180ºC
Mezclar en un bol, la harina, el azúcar y el impulsor.
En otro recipiente, mezclar el aceite, el huevo, la leche y el extracto de vainilla.
Verter los ingredientes líquidos sobre los secos poco a poco, mezclando con ayuda de una espátula. Añadir los arándanos, dar un par de vueltas más a la mezcla para que se integren y llenar los moldes. Espolvorear con un poco de azúcar y hornear unos 30 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla.

 

¿Fácil, no? Pues venga, probad a hacerlos. Siempre podéis cambiar los arándanos por otra fruta o incluso por una deliciosa mezcla de chocolate y  naranja.

martes, 7 de julio de 2015

RATATOUILLE #TSViajeroFrancia


Hoy es día 10 y toca entrada Typical Spanish. Pero como ya ocurriera el año pasado, aprovechamos el mes de julio para darnos un pequeño paseo, y probar por una vez, platos de otros países.
En esta ocasión, cada una de las componentes de Desafío en la cocina, hemos elegido un país diferente. Yo no me he ido demasiado lejos, me he quedado en Francia, uno de nuestros paises vecinos. ¿Qué decir de la cocina francesa?
Complicado decidirse por un único plato de la gastronomía gala, así que me he quedado con un básico: ratatouille. Hortalizas variadas en un plato originario de la región de Provenza. Es muy parecido a nuestro pisto, pero la particularidad es que las hortalizas se preparan por separado y se juntan al final.


Ingredientes:

1 cebolla
Medio pimiento rojo
Medio pimiento verde
1 berenjena
2 calabacines pequeños
4 tomates de rama
3 dientes de ajo
mezcla de hierbas provenzales
aceite de oliva
sal

Cortar la berenjena en dados y espolvorear con sal para que sude y pierda el amargor.
Mientras tanto, empezamos a preparar el resto de hortalizas. Picamos la cebolla en tiras finas, y la ponermos a sofreir a fuego lento durante 5 minutos. Añadimos los ajos y los pimientos cortados en tiras y sofreímos durante otros siete minutos. Escurrimos y reservamos en un plato.
Añadimos un poquito más de aceite a la sartén y cocinamos la berenjena unos siete minutos. Retiramos y cocinamos el calabacín cortado en rodajas, durante cinco minutos.
Por último, ponemos en la sartén los tomates pelados y cortados en dados pequeños. Cuando esté bien pochado, añadimos todas las hortalizas y las hierbas provenzales. Cocinamos durante unos 20 minutos a fuego lento.
Un plato buenísimo, que llenará de color y salud vuestras mesas. Y ahora a disfrutar del Ts Viajero, visitando además de Francia, Italia, Suecia, México, Marruecos y Portugal. Hazlo pinchando AQUÍ




sábado, 20 de junio de 2015

MEAT PIE, UN CLÁSICO AUSTRALIANO

Llegamos a un Desafío en la cocina muy especial. Esta es nuestra última cita antes del descanso estival y en esta ocasión, las desafiadoras han querido premiar a los blogs más veteranos dándoles la oportunidad de convertirse en desafiadoras por un mes. Y una servidora, ha tenido el placer de participar en esta excelente idea junto a Para estar por casa, Los inventos de Carmela, Qué se cuece en mi cocina y Cocina mientras lo inventas.
Tras una divertidísima tormenta de ideas, decidimos que nuestra propuesta serían cinco recetas con carne picada procedentes de cada uno de los cinco continentes.
Yo elegí Oceanía, uno de los más lejanos y para mí, más atractivos. Además de haber tenido la suerte de visitar Australia y Nueva Zelanda, curiosamente mi primera participación en este grupo de Desafío en la cocina, fue con una receta australiana, la tarta Pavlova.
Ahora, el plato que he elegido es el Meat Pie, todo un clásico en Australia y Nueva Zelanda, heredado de sus orígenes británicos. Según dicen las estadísticas, en Australia se consumen al año 270 millones de estos pastelitos al año y en Nueva Zelanda, casi 70 millones. Los meat pies son de lo más solicitado a la hora de hacer una comida rápida y no faltan a la hora de seguir cualquier acontecimiento deportivo.


Ingredientes:

Para la masa: 450 g de harina, 1 huevo, 1 yema, 175 g de manteca de cerdo derretida y templada, 175 ml de agua hirviendo, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de azúcar glass

Para el relleno: 500 g de carne de ternera para guisar (chamón), 1 cebolla, 1 pimiento rojo, 2 dientes de ajo, perejil, sal, pimienta negra, nuez moscada, orégano, un chorro de brandy, agua

La masa debemos hacerla el día antes, para poder dejarla reposar en la nevera toda la noche. Ponemos en un bol la harina, añadimos el huevo ligeramente batido y la yema, añadimos la manteca de cerdo derretida y todavía templada y añadimos el agua hirviendo en la que previamente habremos disuelto la sal y el azúcar. Mezclamos bien con una cuchara y terminamos de amasar con la mano.
Cuando se hayan integrado bien todos los ingredientes, estiramos la masa sobre la encimera enharinada, le damos tres pliegues y la envolvemos en film. Dejamos reposar en nevera.
Para el relleno, yo he hecho una carne guisada, un poco más especiada de lo habitual: Sazonamos los trozos de chamón con ajo, pimienta negra, orégano y nuez moscada. Los pasamos por aceite bien caliente para sellar, añadimos la sal y los colocamos en una olla, en la que ya tendremos medio hecho el sofrito con cebolla, pimiento y perejil. Rociamos la carne con un buen chorro de brandy y completamos con medio vaso de agua. Corregimos el punto de sal y cerramos la olla, dejandola el tiempo indicado según instrucciones de cada modelo. Yo la he tenido en olla rápida, algo más de media hora a fuego bajo.
Desmenuzamos la carne, picandola bien y acompañandola generosamente con salsa y reservamos.
Para hacer los meat pie, estiramos la masa y cortamos círculos que se adapten a los moldes. No debemos dejar la masa muy gruesa, ya que no sería agradable a la hora de comer. Forramos cada molde, rellenamos con la carne picada y colocamos encima otro disco humedecido con agua, apretamos bien los dedos para que quede bien sellado y hacemos un pequeño corte en la parte superior de cada pastel.
Pintamos con huevo batido y horneamos a 200º, unos 12-15 minutos. La masa debe quedar bien doradita, para que esté crujiente, pero ojo, no se vaya a quemar.

 
En Australia y Nueva Zelanda, suelen servir el meat pie acompañado de salsa ketchup o con un puré de guisantes y patata. De cualquier forma, resultará un bocado delicioso.
Y ahora, no podéis perderos todas las recetas de este Desafío en la cocina tan especial. Pinchad AQUÍ, para ver todo el recopilatorio.

miércoles, 20 de mayo de 2015

CHARLOTA DE ARÁNDANOS Y FRAMBUESAS


Hoy estamos de cumpleaños, toca soplar velas ¿cuántas? pues ni más ni menos que ¡tres! Esos son los añitos que cumple Desafío en la cocina, un grupo con el que hemos ido descubriendo recetas de medio mundo y mucha gente estupenda.
Y como no hay cumpleaños sin tarta, hoy toca llenar la red de Charlotas. Una tarta francesa que se reconoce rápidamente por ir forrada de bizcochos, en su interior lleva básicamente cremas tipo mousse o bavarois. A pesar de relacionarla siempre con Francia la charlota tiene su origen en Inglaterra y en sus inicios el interior era una compota de manzanas aromatizada con limón y canela.
Hoy en día existen muchas variantes de charlotas, mi propuesta para este cumpleaños, ha sido por los frutos rojos: arándanos y frambuesa. Y como la ocasión, lo requiere, también he hecho los bizcochos de soletilla.


Ingredientes para la tarta:

150 g de puré de arándanos
7 g de gelatina en hojas
45 g de azúcar
250 g de nata
Mermelada de frambuesa
Láminas finas de bizcocho de la base (pueden servir los mismos de soletilla que usamos para los laterales)

Empezamos preparando el aro en el que vamos a moldear la tarta, yo he usado uno de 16 cm. Lo ponemos sobre una bandeja o un plato que hayamos forrado con film y lo metemos al congelador a enfriar.
Poner a hidratar en agua fría 5 g de gelatina (los dos gramos restantes, los usaremos para la capa superior de la tarta)
Lavar los arándanos y triturarlos con una batidora para conseguir una textura similar a un puré. Calentar la mitad de ese puré y disolver en el la gelatina ya hidratada y escurrida. Añadir el azúcar y mezclar bien, cuanto se haya disuelto por completo, añadimos el resto del puré.
Montamos la nata, no en exceso, es preferible que quede semimontada y la añadimos con cuidado y con movimientos envolventes a la mezcla de arándanos.
Vertemos una parte de la mezcla sobre el aro que teníamos en el congelador, cubrimos algo menos de la mitad y dejamos que congele unos minutos. Cuando veamos que empieza a endurecer lo sacamos y con ayuda de una manga hacemos un cordón circular de mermelada de frambuesa a unos 4 cm del borde del aro. Cubrimos con cuidado con el resto de la mezcla de arándanos hasta cubrir el aro. Cubrimos la superficie con láminas finas de bizcocho. Hay que tener en cuenta que estamos montando la tarta al revés, es decir, que esta capa de bizcocho que acabamos de colocar, será la base cuando le demos la vuelta.
Metemos nuevamente a congelar.


Antes de descongelarla, preparamos la capa de gelatina de frambuesa con la que vamos a cubrir la tarta: hidratamos 2 gramos de gelatina en hojas en agua fría. Mientras, ponemos cuatro cucharadas de azúcar y una de agua a calentar, revolviendo para mezclar. Cuando esté caliente, añadimos la gelatina escurrida. Dejamos que baje un poco de temperatura y sacamos la tarta del congelador.
Para desmoldarla, le damos la vuelta sobre la bandeja en la que la vamos a presentar y tiramos suavemente del aro hacia arriba. Cubrimos la parte superior de la tarta con la gelatina de frambuesa y colocamos los bizcochos de soletilla alrededor de la tarta. Yo los he cortado a la mitad, para que no quedasen demasiado altos.

Ingredientes para los bizcochos de soletilla:

3 huevos medianos
80 g de azúcar
80 g de harina

Batir las claras con el azúcar hasta que estén bien montadas, añadir entonces las yemas. Incorporar por último la harina tamizada integrándola en la mezcla con una espátula, con movimientos envolventes.
Colocamos la mezcla en una manga con boquilla lisa y hacemos tiras de unos 12 cm sobre un papel de horno. Yo los he hecho en un molde microperforado especial para eclairs y así he conseguido que quedasen todos con la misma forma.
Se espolvorean con azúcar y se hornean a 190ºC durante unos15 o 20 minutos, hasta que estén dorados.
Yo quería unos bizcochos de soletilla blanditos, pero si queréis que os queden duros, dejadlos enfriar fuera del horno y luego, volved a meterlos al horno unos 5 minutos más.



Puede parecer una elaboración complicada, pero no os asustéis, no lo es tanto. Si os organizáis bien, no tendréis problema para hacerla.
Y ahora, lo mejor que podeis hacer es echar un vistazo a todas las charlotas de este tercer aniversario de Desafío en la cocina. Pinchad AQUÍ

domingo, 10 de mayo de 2015

SALSA DE TOMATE #aquihaytomateTS



Dicen que previene el cáncer y adelgaza. Es fuente de vitamina C, E y de carotenos como el licopeno, que le otorgan altas propiedades antioxidantes. A todas esas virtudes, hay que sumar que es la hortaliza más consumida por los españoles y por tanto, uno de los productos más usados en la cocina española. El tomate es este mes protagonista del recopilatorio de La Cocina Typical Spanish.
Y que preparación puede haber más básica en la cocina tradicional española que la salsa de tomate casera.
 
Ingredientes:

6 tomates (en este caso tipo pera)
1 cebolla
1 diente de ajo
sal
aceite de oliva

Picar el ajo y la cebolla y poner a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva. Cuando esté a medio rehogar, añadir el tomate picado en trozos y dejar que se haga a fuego lento. Añadir sal y pasar por el pasapuré.
Ya tendremos lista para consumir una salsa de tomate que podrá acompañar perfectamente cualquier plato, desde los más básicos como la pasta o el arroz hasta las preparaciones más elaboradas.

 
¡A disfrutarla! Y ahora, echad un vistazo al recopilatorio de #aquíhaytomateTS



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lunes, 20 de abril de 2015

CONEJO EN SU JUGO


Es una de las carnes más sanas que podemos consumir, sin embargo, son muchos los que aún sienten rechazo si se la ponen en el plato. Por suerte para mí, en mi casa siempre se ha consumido conejo, de hecho, durante mucho tiempo, fueron criados en casa.
Este mes, el desafío en la cocina propuesto por La Cocina de Camilni, era cocinar conejo. Yo he tirado de recetario tradicional asturiano y he hecho esta receta fácil y rica de un libro que no falta en ninguna casa asturiana y del que ya os he hablado en alguna otra ocasión: "El arte de cocinar" de María Luisa García.


Ingredientes:

1 conejo pequeño troceado
ajo
perejil
aceite de oliva
1/2 vaso de vino blanco
1/2 copa de coñac
sal

Adobamos la carne troceada con ajo picado, la dejamos una hora en la nevera y la freímos en aceite de oliva, después de salarla.
Colocamos la carne en una cacerola con un poco del aceite de freís y añadimos la cebolla y el perejil picasos, el vino blanco y el coñac. Ponemos a fuego suave y dejamos que se haga despacito hasta que la carne esté tierna.


¿Necesitáis más ideas para cocinar conejo? Pues pinchad AQUÍ y podréis ver todas las recetas de los participantes en Desafío den la cocina.

viernes, 10 de abril de 2015

CHILES EN NOGADA #entrelibrosandaelguiso




"Es un día antes de la boda de Esperanza y Alex. Tita y Chencha están pelando las nueces para los chiles en nogada que se van a servir como plato principal en la boda al día siguiente....."
¿Os suena, verdad? Es solo un pequeño fragmento de "Como agua para chocolate", de Laura Esquivel.
Y no, no os voy a hacer una crítica literaria, hoy es día 10, y tenemos cita ineludible con La Cocina Typical Spanish. Este mes, sin duda, uno de los más literarios del año, nos sumamos a la celebración del día del libro, haciendo recetas que aparezcan en un libro, no un libro de recetas desde luego, sino en una novela, un poemario, un ensayo...
En mi caso, leí "Como agua para chocolate" hace muchos años y sorprendentemente sigo recordando por todo lo que sucedía en torno a una cocina y con la comida siempre presente. Tuve el placer de probar verdadera comida mexicana en un viaje a México DF y aparte de comprobar que se puede tomar sin picante, me sorprendió gratamente, a pesar de que me quedé sin probar los famosos chiles en nogada.
Así que, esta ha sido la oportunidad perfecta. Ante todo, decir que se trata de unos chiles en nogada, asturianizados, de hecho, muchos de los ingredientes necesarios no se pueden encontrar aquí. Ya de mano, los chiles poblanos los he sustituído por pimientos del piquillo. 


 Ingredientes:

1 lata de pimientos del piquillo
carne guisada
mezcla de frutas y frutos secos al gusto
tomillo
cilantro
1 huevo
aceite de oliva
perejil
Para la salsa: 50 g de nueces peladas, 50 g de queso de cabra, 50 g de leche, 1 cucharadita de azúcar y una pizca de canela.

 Una vez que hayamos extraído las nueces, las echamos en agua hirviendo y mantenemos cinco minutos. Las colamos y les quitamos la pielecilla marrón, dejandolas blancas. Las reservamos.
 Desmenuzamos la carne guisada con parte de su salsa, para que quede jugosa. Añadimos unas frutas picadas al gusto (yo he puesto pasas, orejones y manzana) incorporamos unas avellanas y almendras bien picadas y el tomillo y el cilantro
 Con esa mezcla, rellenamos los pimientos, colocando un palillo en la boca de cada uno para evitar que se salga el relleno.
 BatimoS la clara de huevo a punto de nieve y añadimos la yema, batiendo un poco más, para que quede bien espumoso. Pasamos cada pimiento por harina y por huevo y freímos ligeramente en aceite de oliva.
 Para la salsa, picamos las nueces y mezclamos con el resto de los ingredientes, obteniendo una salsa ligera, pero no en exceso; podemos aligerarla añadiendo un poco más de leche .


 Servimos cada pimiento cubierto con la nogada y espolvoreamos con perejil. Si estuviésemos en época de granadas, añadiríamos unos granos al plato, para obtener los tres colores de la bandera mexicana que caracterizan los chiles en nogada: rojo, blanco y verde.
 Y ahora, más que nunca, os recomiendo que no os perdáis el recopilatorio de este Typical Spanish #entrelibrosandaelguiso. Pinchad AQUÍ para verlo