domingo, 20 de abril de 2014

POKE CAKE DE PRALINÉ DE AVELLANA Y MASCARPONE

Nuevo desafío en la cocina. Este mes la propuesta ha sido de Carolina, de Tomillo, laurel y otras cosas de comer. La receta elegida, Poke cake, un pastel totalmente desconocido por mí y que sin embargo permite un sinfín de combinaciones. Se trata de un bizcocho agujereado que se rellena con una crema y se termina con una cobertura. Las combinaciones de sabores son infinitas.
Yo me decidí por un bizcocho tipo sacher de avellana, relleno de praliné y con cobertura de mascarpone y nata.


Ingredientes:
Para el bizcocho: 50 g de almendra molida, 90 g de azúcar lustre, 10 g de agua, 4 yemas, 3 claras, 60 g de azúcar, 30 g de mantequilla, 30 g de avellana molida, 35 g de harina
Para el relleno de praliné: 100 g de praliné de avellana, 100 g de chocolate blanco
Para la cobertura: 200 g de nata para montar, 200 g de queso mascarpone, azúcar glass

Empezamos mezclando la almendra molida, el azúcar lustre, el agua, y las yemas. Batimos bien para que monte. Añadimos la mantequilla derretida, y seguimos batiendo. Por último, incorporamos las claras batidas con el azúcar normal a punto de nieve, la harina tamizada y la avellana molida. Lo mezclamos con movimientos envolventes para no bajar demasiado la mezcla.
Vertemos en un molde engrasado con mantequilla y horneamos a 180º C.
Cuando el bizcocho esté templado, lo agujereamos por completo. Yo lo hice ayudándome con un tenedor de madera y una boquilla.
Hacemos el relleno de praliné derritiendo el chocolate blanco en el microondas y mezclándolo con el praliné. Lo ponemos en manga pastelera y rellenamos los agujeros, una vez que el bizcocho esté frío.
Para que el bizcocho quede un poco más jugoso, yo lo bañé con un jarabe hecho con la misma cantidad de agua que de azúcar.
Dejamos reposar un par de horas y adornamos con la cobertura: montamos la nata con un poco de azúcar glass y mezclamos con el mascarpone.


Un postre fácil y que nos permite jugar con los sabores. No os perdáis el resto de recetas de mis compañeros y compañeras de Desafío en la cocina. Pinchad aquí para verlas






martes, 15 de abril de 2014

MILHOJAS DE CREMA

Milhojas, pastel clásico donde los haya. Hojaldre, crema pastelera y un buen merengue. Deliciosos, aunque todavía me gustan más los de crema pastelera ¿Y a vosotros?


Ingredientes:

1 plancha de hojaldre (yo lo hice en casa, pero si no queréis complicaros, sale perfectamente con el del supermercado)
Para la crema pastelera: 350 g de leche, 30 g de maizena, 90 g de azúcar, 1 huevo, piel de limón
Para la cobertura: azúcar lustre, agua, chocolate negro

Ponemos la placa de hojaldre sobre la bandeja de horno y la agujereamos entera con ayuda de un tenedor o la punta de un cuchillo, horneamos hasta que esté dorado y crujiente. Dejamos que enfríe.
Preparamos la crema pastelera mezclando el azúcar y la maizena, añadimos el huevo y un poco de leche. Mezclamos bien con varillas y reservamos. Ponemos el resto de la leche a hervir junto con la piel de limón.
Cuando haya empezado a hervir, vertemos sobre ella la mezcla anterior y dejamos cocer sin parar de remover, hasta que espese. Vertemos sobre una bandeja para ue enfríe y tapamos con film para dejar enfriar.
Cortamos la placa de hojaldre en tres partes iguales. Procedemos al montaje poniendo una capa de hojaldre, encima una capa de crema que repartimos bien con la espátula. Encima colocamos otra capa de hojaldre apretando bien, otra de crema y por último la tercera de hojaldre, procurando que la parte más lisa quede hacia arriba.


Para decorarlas, hacemos una glasa muerta mezclando azúcar lustre con unas gotas de agua, que vamos añadiendo poco a poco. Removemos hasta conseguir una pasta líquida que vertemos sobre la capa superior de hojaldre. Cuando empieze a secar, podemos hacer unos dibujos con cobertura de chocolate derretida que arrastramos con un palillo.
Y ahora viene la parte más difícil, cortar la plancha en porciones. Utilizad un cuchillo de sierra y cortad con decisión, sin miedo.
Un capricho delicioso ¡Buen provecho!


jueves, 10 de abril de 2014

HÍGADO ENCEBOLLADO #hastalosandares

Sí lo sé, soy consciente de que el hígado no lidera precisamente el ránking de platos preferidos. Pero a mí me gusta, es de cerdo y esta es una receta de las de toda la vida. Razones más que suficientes para que el hígado encebollado forme parte del recopilatorio de recetas con cerdo de La Cocina Typical Spanish.


Y es que ya lo dice la sabiduría popular, del cerdo se aprovechan hasta los andares. En Asturias este plato se comía tradicionalmente el día de la matanza del gocho (cerdo). Los tiempos han cambiado y las matanzas ya no estan permitidas en casa, pero yo recuerdo perfectamente cómo eran esos tres días en los que toda la familia trabajaba para abastecerse de carne durante el año: jamones, lacones, chorizos, morcillas, solomillo, etc, etc.
El gocho se mataba por la mañana temprano, los hombres se encargaban de despiezarlo y las mujeres de preparar todo lo necesario para hacer por la tarde las morcillas. La cocinera, mi madre en este caso, preparaba para la hora de comer el hígado encebollado. Como podéis imaginar, imposible tomarlo más fresco.
Hoy en día, no es fácil encontrar hígado de cerdo en la carnicería, normalmente hay que pedirlo por encargo, para garantizar su frescura.



Ingredientes:

1/2 kilo de hígado de cerdo troceado
2 cebollas
aceite de oliva
ajo
sal
pimentón
perejil
un chorrito de vino blanco
1 hoja de laurel

Adobamos el hígado troceado con ajo picado y sal y lo reservamos. Ponemos a pochar la cebolla en una cazuela con aceite de oliva. Dejamos que se haga despacio y añadimos un poco de perejil picado.
Cuando esté bien hecha, añadimos el hígado, lo rehogamos y añadimos media cucharadita de pimentón y un chorrito de vino blanco. Dejamos que se haga unos cinco minutos y servimos cuanto antes.
Podemos servir con arroz blanco o patatas fritas, o acompañado de una buena ensalada. Estaremos tomando una dosis extra de hierro, fósforo zinc y vitaminas. En definitiva, un plato fácil, barato y muy nutritivo.
Y si queréis más ideas para cocinar con cerdo, aquí tenéis el recopilatorio de recetas con cerdo de La Cocina Typical Spanish

jueves, 20 de marzo de 2014

BOLLITOS CHEDDAR BACON RANCH PULLS. DESAFÍO EN LA COCINA

El Desafío en la cocina de este mes de marzo nos lleva hasta el continente americano. Ya sabéis que el día 20 de cada mes, este grupo de "loc@s por la cocina" publica la propuesta hecha por una de las cinco desafiadoras. En esta ocasión es especial, las cinco se han unido para a través de un juego hacer un recorrido por los cinco continentes. Al Trasgu de las galletas le ha tocado esta receta típica americana que suele servirse como aperitivo. Se trata de un pan al que se le hacen varios cortes en los que se introduce queso cheddar, bacon y una salsa ranch. Aunque la salsa era libre en este desafío, yo he querido intentarlo con la original. Y el resultado no ha sido nada malo.
La ayuda para hacer este rico aperitivo la he encontrado en Plain Chicken y para la salsa ranch me he basado en la receta de A comer y callar.
Eso sí, en vez de una hogaza grande de pan, me he decantado por hacer bollitos pequeños.


Ingredientes:

Para el pan (4 bollos de unos 90g) : 125 g de harina de fuerza, 75 g de agua, 6 g de levadura, 5 g de sal
3 lonchas de queso cheddar
1 paquete de tacos de Bacon

Para la salsa: 1 taza de leche, 2 cucharadas de zumo de limón, media taza de mayonesa, 1 yogur natural, 1 cucharadita de sal, 1 cucharada de mostaza, 1/4 de cucharadita de pimienta negra, 1/4 de cucharadita de ajo en polvo, 1/4 de cucharadita de eneldo, 1 cucharadita de perejil

Para hacer el pan, he usado una fórmula básica, con hidratación al 60%. Mezclamos la harina, el agua y la sal. Amasamos y añadimos la levadura desmenuzada a mitad del amasado. Dividimos la masa resultante en cuatro porciones de unos 90 g cada una. Boleamos y dejamos reposar tapadas con un paño hasta que doblen su volumen.
Pasado ese tiempo, damos la vuelta a cada bola y las horneamos a temperatura alta. No me atrevo a daros tiempo porque dependerá de cada horno. Tened en cuenta que son bollos pequeños y no tardarán demasiado.
Para preparar la salsa, necesitamos cortar la leche (la receta original americana lleva buttermilk). Es tan simple como templar la leche, añadir una cucharada de zumo de limón y revolver.
A la leche cortada, le añadimos la mayonesa y el yogur. Mezclamos y añadimos 1 cucharada más de zumo de limón, la sal, la mostaza, la pimienta, el ajo en polvo, el eneldo y el perejil. Mezclamos bien y reservamos en la nevera.



Cuando el pan esté frío, cortamos cada bollo sin llegar hasta el fondo, haciendo cuadrados. Insertamos en los espacios abiertos que forman esos cuadrados trocitos de queso cheddar y espolvoreamos con los tacos de bacon. Envolvemos en papel de aluminio y metemos al horno unos 15 minutos. El bacon debe quedar churruscadito y el queso fundido.
Añadimos salsa ranch encima de cada bollito dejando que penetre bien en el pan. Volvemos a envolver en el papel de aluminio y metemos al horno 5 minutos más.
Ya está listo. Poned cerca la salsa que ha sobrado y no tardéis en probarlo. Y sobre todo, no os alejéis demasiado, porque corréis el riesgo de que a la vuelta ya se lo hayan comido todo.
Y ahora, os recomiendo que echéis un vistazo a todas las recetas del resto de compañeros del Desafío, visitad el blog DESAFÍO EN LA COCINA. Sin duda, un agradable paseo por la cocina de los cinco continentes.




viernes, 14 de marzo de 2014

REVUELTO DE ORICIOS Y LANGOSTINOS




Estamos en época de oricios (erizos de mar), uno de esos placeres que nos ofrece el mar. Como buena asturiana, tengo que reconocer mi debilidad por los oricios. Y si ya los acompañamos con una botellina de sidra, estaréis disfrutando de uno de los mejores placeres de la vida. Yo creo que los oricios se aman o se odian, en Asturias son muy apreciados, pero sin embargo hay muchos lugares en los que apenas se valoran ni se consumen y por supuesto hay mucha gente reticente a probarlos.
Si estáis entre estos últimos, yo os recomiendo que los probéis, saben sencillamente a mar y su aporte en yodo es muy elevado. La peor parte, sus púas, pero os aseguro que su sabor compensa los pinchazos.

europa espana asturias
http://quecomerdonde.es/europa/espana/los-oricios-un-pedazo-de-mar-en-nuestro-paladar/

Yo no soy de hacer recetas con ellos, sino de comerlos directamente una vez cocidos, sin embargo, para esas épocas en las que no disponemos de ellos, siempre estan las latas de caviar de oricios, con las que podemos hacer una receta sencilla y rica como la que os traigo hoy.



Ingredientes:

1 lata de caviar de oricios
colas de langostinos
3 huevos
aceite de oliva
sal
perejil
1 diente de ajo

Comenzamos poniendo un par de cuharadas de aceite de oliva en una sartén, sofreímos el ajo cortado en láminas y añadimos las colas de langostinos peladas. Rehogamos para que se hagan y añadimos la lata de caviar de oricios, mezclamos e inmediatamente añadimos los huevos batidos con una pizca de sal. Removemos bien para que cuaje la mezcla, procurando que quede jugosa y servimos con un poco de perejil picado espolvoreado por encima.


lunes, 10 de marzo de 2014

REPOLLO GUISADO

Plato clásico de verdura para el Desafío Typical Spanish de este mes, #verdetequierots
Las verduras no siempre son los platos mejor recibidos en la mesa, sin embargo, sus propiedades las hacen muy interesantes y la verdad es que disponemos de muchas opciones para prepararlas.
Este repollo es uno de esos platos que siempre ha estado presente en mi casa. En las casas de pueblo, la verdura no falta nunca y además lo más fresca posible. Vamos, que va directamente del huerto a la cocina y sin sulfatos ni productos químicos. Y el repollo, ha sido siempre una de las verduras más cultivadas en casa. Aún lo sigue siendo.
Este plato puede ser perfectamente un plato único muy completo.
Como todas las verduras, el repollo aporta multitud de vitaminas y minerales, entre otros, potasio, hierro, calcio y yodo. Incluso está considerado como un antibiótico natural por contener ciertas sustancias bactericidas capaces de reducir algunos gérmenes microbianos.


Ingredientes:

1 repollo
Aceite de oliva
1 cebolla
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo
1 rama de perejil
2 patatas pequeñas
1 zanahoria
sal
pimentón
vino blanco
agua

Separamos las hojas del repollo y las lavamos bajo el chorro de agua fría. Cortamos cada hoja con la mano en tres o cuatro trozos y las ponemos a cocer cubiertas de agua y con un poco de sal. Yo las pongo en la olla a presión unos diez minutos. Solo para que vayan ablandando.
Mientras, hacemos un sofrito con el aceite de oliva, la cebolla, el ajo, el perejil y el pimiento rojo. Cuando ya esté bien pochado todo, añadimos una cucharadita de pimentón y un chorro de vino blanco. Dejamos que hierva un par de minutos y reservamos.
De la olla en la que hemos cocido las hojas de repollo retiramos parte del agua. Podemos reservarla por si nos queda demasiado seco.
Añadimos al repollo el sofrito, las patatas peladas y cortadas en trozos grandes y la zanahoria en rodajas. No debe quedar muy cubierto de caldo. Cerramos nuevamente la olla y ponemos a fuego lento unos 12 o 15 minutos más.
Y ahora, pinchad AQUÍ  para ver todas las recetas de verduras de #verdetequierots

miércoles, 5 de marzo de 2014

SOBAOS PASIEGOS


Esta receta empezó con un antojo de bizcocho esponjoso y casero. Mientras intentaba decidirme por alguna receta nueva,  apareció ante mí, la fórmula de los sobaos pasiegos, que me ganó al instante. Así que no me lo pensé dos veces, era de Amalia, de Cuadernos de Cocina, con lo cuál no podía fallar. Por eso, esta entrada se la quiero dedicar a ella. Es una de las pocas personas de esta blogosfera gastronómica en la que nos movemos, a las que he podido conocer y a la que considero una amiga. Es todo fuerza y simpatía y encima tiene unas recetas buenísimas. Así que Amalia, esta versión de tus sobaos, te la dedico a tí, guapetona.


Únicamente he añadido algún huevo más, porque tuve la suerte de tenerlos caseros (fijaos en el buen color que han dado a los sobaos. Aquí no hay colorantes por ningún lado) También he sustituído un poco de azúcar por miel, para que se extendiesen más en los moldes.

Ingredientes:

250 g. de mantequilla a temperatura ambiente
250 g. de harina
200 g. de azúcar
50 g. de miel
5 huevos
un chorrito de ron
un sobre de levadura
una pizca de sal

Batir la mantequilla con el azúcar y la miel hasta que tenga textura de pomada. Añadir poco a poco los huevos sin dejar de batir. Incorporar el ron y la pizca de sal.
Dejar de batir y añadir la harina y la levadura y mezclar sin trabajar demasiado.
Verter en un molde de bizcocho o en moldes individuales (yo los he hecho con papel de horno) y hornear unos 15 minutos a 180-190 grados.



Para desayunar, para merendar, con café, con leche, solos.... están deliciosos y son muy fáciles. Así que no dejéis de probarlos.