lunes, 20 de abril de 2015

CONEJO EN SU JUGO


Es una de las carnes más sanas que podemos consumir, sin embargo, son muchos los que aún sienten rechazo si se la ponen en el plato. Por suerte para mí, en mi casa siempre se ha consumido conejo, de hecho, durante mucho tiempo, fueron criados en casa.
Este mes, el desafío en la cocina propuesto por La Cocina de Camilni, era cocinar conejo. Yo he tirado de recetario tradicional asturiano y he hecho esta receta fácil y rica de un libro que no falta en ninguna casa asturiana y del que ya os he hablado en alguna otra ocasión: "El arte de cocinar" de María Luisa García.


Ingredientes:

1 conejo pequeño troceado
ajo
perejil
aceite de oliva
1/2 vaso de vino blanco
1/2 copa de coñac
sal

Adobamos la carne troceada con ajo picado, la dejamos una hora en la nevera y la freímos en aceite de oliva, después de salarla.
Colocamos la carne en una cacerola con un poco del aceite de freís y añadimos la cebolla y el perejil picasos, el vino blanco y el coñac. Ponemos a fuego suave y dejamos que se haga despacito hasta que la carne esté tierna.


¿Necesitáis más ideas para cocinar conejo? Pues pinchad AQUÍ y podréis ver todas las recetas de los participantes en Desafío den la cocina.

viernes, 10 de abril de 2015

CHILES EN NOGADA #entrelibrosandaelguiso




"Es un día antes de la boda de Esperanza y Alex. Tita y Chencha están pelando las nueces para los chiles en nogada que se van a servir como plato principal en la boda al día siguiente....."
¿Os suena, verdad? Es solo un pequeño fragmento de "Como agua para chocolate", de Laura Esquivel.
Y no, no os voy a hacer una crítica literaria, hoy es día 10, y tenemos cita ineludible con La Cocina Typical Spanish. Este mes, sin duda, uno de los más literarios del año, nos sumamos a la celebración del día del libro, haciendo recetas que aparezcan en un libro, no un libro de recetas desde luego, sino en una novela, un poemario, un ensayo...
En mi caso, leí "Como agua para chocolate" hace muchos años y sorprendentemente sigo recordando por todo lo que sucedía en torno a una cocina y con la comida siempre presente. Tuve el placer de probar verdadera comida mexicana en un viaje a México DF y aparte de comprobar que se puede tomar sin picante, me sorprendió gratamente, a pesar de que me quedé sin probar los famosos chiles en nogada.
Así que, esta ha sido la oportunidad perfecta. Ante todo, decir que se trata de unos chiles en nogada, asturianizados, de hecho, muchos de los ingredientes necesarios no se pueden encontrar aquí. Ya de mano, los chiles poblanos los he sustituído por pimientos del piquillo. 


 Ingredientes:

1 lata de pimientos del piquillo
carne guisada
mezcla de frutas y frutos secos al gusto
tomillo
cilantro
1 huevo
aceite de oliva
perejil
Para la salsa: 50 g de nueces peladas, 50 g de queso de cabra, 50 g de leche, 1 cucharadita de azúcar y una pizca de canela.

 Una vez que hayamos extraído las nueces, las echamos en agua hirviendo y mantenemos cinco minutos. Las colamos y les quitamos la pielecilla marrón, dejandolas blancas. Las reservamos.
 Desmenuzamos la carne guisada con parte de su salsa, para que quede jugosa. Añadimos unas frutas picadas al gusto (yo he puesto pasas, orejones y manzana) incorporamos unas avellanas y almendras bien picadas y el tomillo y el cilantro
 Con esa mezcla, rellenamos los pimientos, colocando un palillo en la boca de cada uno para evitar que se salga el relleno.
 BatimoS la clara de huevo a punto de nieve y añadimos la yema, batiendo un poco más, para que quede bien espumoso. Pasamos cada pimiento por harina y por huevo y freímos ligeramente en aceite de oliva.
 Para la salsa, picamos las nueces y mezclamos con el resto de los ingredientes, obteniendo una salsa ligera, pero no en exceso; podemos aligerarla añadiendo un poco más de leche .


 Servimos cada pimiento cubierto con la nogada y espolvoreamos con perejil. Si estuviésemos en época de granadas, añadiríamos unos granos al plato, para obtener los tres colores de la bandera mexicana que caracterizan los chiles en nogada: rojo, blanco y verde.
 Y ahora, más que nunca, os recomiendo que no os perdáis el recopilatorio de este Typical Spanish #entrelibrosandaelguiso. Pinchad AQUÍ para verlo



viernes, 20 de marzo de 2015

Babka

Este mes, Desafío en la cocina nos hace una propuesta dulce. La idea ha sido de Rocío, de Chismes y cacharros y tengo que decir que una vez más, ha dado en el clavo, proponiéndonos una receta desconocida para mí, pero que a buen seguro repetiré más de una vez. Se trata del Babka, un bollo tipo brioche, tradicional de los países del Este de Europa típico de Semana Santa. Suele hacerse en forma de trenza rellena de chocolate o canela.


La receta que he seguido es la de María Lunarillos, tomada del libro Jerusalén, de Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi.

Ingredientes:

Para la masa:

265 g de harina fuerte
40 g de azúcar
60 g de agua
2 huevos medianos
7 g de levadura fresca
una pizca de sal
75 g de mantequilla a temperatura ambiente

Para el relleno:

110 g de mantequilla
100 g de cobertura de chocolate negro
50 g de cacao en polvo sin endulzar
50 g de azúcar glas

Amasamos todos los ingredientes, excepto la mantequilla en intervalos de 1o 2 minutos con reposos intermedios de 12-15 minutos.  Terminamos añadiendo poco a poco la mantequilla hasta incorporarla toda. La masa debe quedar fina y elástica. Hacemos una bola, la colocamos en un bol engrasado y dejamos que repose hasta que doble su tamaño.
Para hacer el relleno, ponemos en un cazo la mantequilla y la derretimos a fuego bajo. Añadimos la cobertura negra picada y removemos para que se disuelva, incorporamos el azúcar y el cacao en polvo, mezclamos bien y reservamos.
  Cuando la masa haya doblado su tamaño, la aplastamos con la mano para desgasarla, enharinamos la mesa y estiramos formando un rectángulo. Extendemos el relleno dejando un pequeño margen en uno de los lados sin cubrir para cerrar el rollo.  Enrollamos la masa en el sentido del lado más largo, Podemos pincelar con agua el borde final para que pegue mejor. Con un cuchillo bien afilado, cortamos el rollo por la mitad en sentido longitudinal. Enrollamos un lado sobre otro y colocamos en un molde alto. Tapamos con un paño y dejamos reposar.
 Cocemos a 190ºC, unos 15- 20 minutos.

Babka significa abuela en algunos países eslavos. Se dice que los pliegues de la trenza, simulan los pliegues de una falda y de ahí vendría su nombre.

 

Ahora os recomiendo que visitéis Desafío en la cocina para ver las recetas de babka de todos mis compañeros y compañeras. Ya no tendréis disculpa para hacer un bollo para el desayuno o la merienda.
El próximo desafío será salado, esperamos la propuesta de Mila y Nina de La Cocina de Camilni

martes, 10 de marzo de 2015

TORTILLA DE BACALAO #teconozcobacalaoTS


Se acerca la Semana Santa y con ella, la época en la que más bacalao se consume. Afortunadamente, hoy en día, podemos disfrutar de este nutritivo pescado a lo largo de todo el año.
Así que la receta de hoy, hecha especialmente para el Typical Spanish de este mes de marzo, es apta para cualquier día del año.

Ingredientes:

Migas de bacalao desmigado (Envase de 250 g)
Media cebolla
Un diente de ajo
Medio pimiento rojo
3 huevos
Aceite de oliva
Sal

Hacer un sofrito con cebolla, ajo y pimiento rojo. Una vez bien pochado, añadir las migas de bacalao y rehogar. Comprobar el punto de sal, rectificando al gusto. Escurrir el aceite y reservar
Batir los huevos y añadir el bacalao, mezclar bien y verter sobre una sartén con un poco de aceite bien caliente.
Cocinar la tortilla al gusto. A mí por ejemplo, no me gusta demasiado hecha, prefiero que quede jugosa.



Un plato sencillo que se puede hacer con migas de bacalao, como en este caso, o con restos de otro plato de bacalao y que puede solucionarnos fácilmente una cena o una comida ligera si la acompañamos, por ejemplo, de una ensalada.
Os recomiendo que deis un vistazo al recopilatorio de las recetas con bacalao del Typical Spanish de este mes. Pinchad AQUÍ
Llévate nuestro logo!


martes, 10 de febrero de 2015

PATATAS VIUDAS #conpatatasyalolocoTS

Este mes, la Cocina Typical Spanish, recopila recetas de patatas. Un alimento básico 
que sin duda ha estado en las mesas de los españoles en los malos tiempos, alimentando 
muchas bocas y también en los buenos tiempos, adquiriendo formatos y texturas de alta 
cocina.
Mi contribución a este recopilatorio son unas patatas viudas. Un simple plato de 
patatas guisadas al que no se le añade ningún tipo de carne, ni mas ingredientes que 
las verduras y hortalizas con las que se hace la salsa. Esa sencillez, viene del origen 
humilde de este plato en tiempos donde se podían comer las patatas cultivadas en la 
propia tierra, pero no era tan fácil acceder a una pieza de carne. 
Una preparación sencilla, pero buenísima y que acompañada de un huevo escalfado nos 
proporciona un plato único, estupendo.
 
Ingredientes: 4 patatas grandes 1 cebolla 2 dientes de ajo 1/2 pimiento rojo Salsa de tomate Pimentón Sal Aceite de oliva Vino blanco 1 hoja de laurel Hacemos un sofrito con el ajo, la cebolla y el pimiento, dejamos que poche bien y
añadimos las patatas peladas y troceadas. En mi casa, siempre se han "escazado", no 
cortado. Es decir, que en vez de trocear las patatas con un corte limpio, se hace 
empezando el corte con el cuchillo y se termina desgajando el trozo de patata. 
Rehogamos las patatas cinco minutos con el sofrito y añadimos una cucharadita de 
pimentón, damos un par de vueltas y añadimos la salsa de tomate y el vino blanco y 
salamos. Las patatas deben quedar casi cubiertas de líquido, podemos añadirles agua 
o caldo. Dejamos que se hagan a fuego lento y cuando estén tiernas, añadimos un huevo 
que dejaremos que se haga en la misma salsa de las patatas. En menos de cinco minutos 
nuestro plato estará listo para servir.
 
Y ahora, si pincháis aquí, podéis ver el recopilatorio de todas las recetas de patatas 
de este #conpatatasyalolocoTS
 

martes, 20 de enero de 2015

KING CAKE

El Desafío en la cocina de este mes, nos lleva ni mas ni menos que a Nueva Orleans, para conocer un dulce típico de esa ciudad que se suele tomar en la celebración del Mardi Gras, el martes de Carnaval.
Se llama King cake, traducido literalmente sería algo así como el Rey de los pasteles, y lo hemos conocido gracias a Carolina, la desafiadora de este mes.
El King cake me recuerda a una mezcla entre nuestro roscón de bolleria y unos bollos de canela, cubierto con azúcar de colores, pero no cualquier color. Deben ser violeta, verde y amarillo, porque simbolizanla Justicia, la Fe y el Poder
Yo he querido hacerlo en versión individual con una masa de brioche y convertir el relleno en una salsa ligera tipo natillas, para acompañarlo. 


Ingredientes para la masa: 245 g de harina fuerte, 15 g de levadura, 42 g de azúcar, 8 g de miel, 40 g de mantequilla, 1 huevo, 6 g de sal, 72 g de agua
Ingredientes para la glasa y la decoración: azúcar glass, agua, azúcar en grano, colorantes
Ingredientes para las natillas: 1/2 litro de leche, 2 yemas, cuatro cucharadas de azúcar, 1 cucharada de maizena, 1 rama de canela, canela en polvo para espolvorear, 1 puñado de pasas, 1 puñado de nueces picadas.

Mezclamos todos los ingredientes de la masa y amasamos bien, es una masa bastante hidratada, así que es preferible que lo hagamos en maquina. 
Si no la tenéis podéis hacerlo a mano, mojando las manos con agua o aceite para trabajar mejor, pero siempre sin añadir harina de mas.
Una vez bien amasada, cortamos porciones de unos 30 g de masa y las colocamos en forma de bola dentro de un aro de acero de los de emplatar, que habremos engrasado previamente con mantequilla. El aro debe estar colocado ya sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. 
Tapamos con un paño de tela y dejamos que fermenten en un lugar cálido, las bolas deben doblar su volumen, así que en función de la temperatura es posible que tarden dos horas, e incluso más. 
Una vez que hayan levado suficiente pintamos ligeramente con huevo batido y metemos al horno a unos 190 grados unos 10 minutos. El tiempo de horneado depende del tamaño de los aros.
Sacamos del horno, desmoldamos lo antes posible y dejamos que enfríen.
Preparamos la glasa mezclando el azúcar glass con unas gotas de agua, debe quedar una mezcla blanca ligera, que se asemeja a la cola. Vertemos por encima de cada King cake.
 

Para teñir el azúcar yo he metido un par de cucharadas en un tarro de cristal pequeño con unas gotas de colorante. Agitamos bien para que el color se reparta uniformemente y ya esta lista para usar.
Para decorar, cogemos el azúcar de colores con los dedos mojados y colocamos sobre cada pastel.
Preparamos unas natillas, mezclando con varillas las yemas, el azúcar y la maizena, añadimos la leche templada en la que habremos infusionado previamente un poco de canela  y la ponemos al fuego, sin dejar de remover, hasta que la crema adquiera un poco de cuerpo. Retiramos, añadimos uas nueces picadas y las pasas y vertemos en platitos individuales. Espolvoreamos con canela en polvo y colocamos en el centro de cada plato nuestros King Cake.

Y ahora, si pinchas AQUÍ podrás ver todas las recetas de King Cake que han participado en este primer Desafío de 2015. El mes que viene, toca receta salada

jueves, 15 de enero de 2015

TARTALETAS DE LIMÓN

Hoy quiero empezar hablando de un libro, "Bouchon Bakery". Su autor, Thomas Keller, es todo un referente de la pastelería que actualmente está al frente de un grupo de panaderias repartidas por Norteamérica. A ellas ha conseguido llevar la tradición de la mejor pastelería francesa, adaptándola a EEUU. El libro es una auténtica joya, con detalladas recetas acompañadas de fotografías de gran calidad. Una de ellas, es la de estas deliciosas tartaletas de limón.  
                                  
  

Ingredientes para la masa sablé: 70 g de harina, 82 g de harina, 2 g de sal, 113 g de mantequilla cortada en cubitos y congelada, 29 g de agua fría 

Mezclamos los 70 g de harina y sal en el bol de la batidora, añadimos los cubos de mantequilla congelados y mezclamos despacio, cuando este toda incorporada, aumentamos la velocidad hasta que quede bien integrada. Añadimos entonces la segunda cantidad de harina, mezclamos bien y añadimos el agua.comprobamos que la masa no quede pegajosa y la enfilmamos. Dejamos que repose en nevera 12 horas. 
Estiramos la masa entre dos papeles de horno y cortamos en círculos para adaptar a los moldes individuales. Pinchamos la superficie con un tenedor y metemos al congelador 30 minutos. Antes de meter al horno, colocamos dentro de cada tartaleta un trozo de papel de horno y encima ponemos unos garbanzos para evitar que la masa suba. Hornear unos 10-12 minutos a 180 grados.

Ingredientes para la crema de limón: 1'8 g de gelatina en hojas, 108 g de azúcar, 108 g de huevos, 108 g de zumo de limón, 140 g de mantequilla a temperatura ambiente

Para la crema de limón, batimos bien los huevos y el azúcar, hasta que estén cremosos, incorporamos el zumo de limón y ponemos a fuego lento removiendo continuamente, dejamos cocer 3 minutos y retiramos. Añadimos la gelatina hidratada y la mantequilla, removiendo hasta que se haya integrado bien en la crema. Tapamos con film y guardamos en la nevera. Puede conservarse así hasta cuatro días. 

Ingredientes para el bizcocho: 47 g de harina, 1,5 g de levadura en polvo, 1 huevo, 45 g de azúcar, 28 g de glucosa, 19 g de mantequilla, 19 g de zumo de limón, 9 g de leche

Para hacer el bizcocho, batimos bien el huevo y el azúcar. Mientras tanto, calentamos la glucosa y la mantequilla removiendo para disolver. Añadimos la leche, mezclando bien con varillas y dejamos templar.
Incorporamos la mezcla de huevo y azúcar y a continuación el zumo de limón. Por último, añadimos en dos veces la harina y la levadura y removemos con espátula hasta que se integre bien. Extendemos en un molde rectangular y bajo. El bizcocho debe quedar muy bajo. Lo horneamos a 180 grados unos 10-12 minutos. 

Ingredientes para el merengue: 2 claras de huevo, 4 cucharadas de azúcar 
                     
   

Para montar las tartaletas cortamos discos del bizcocho que se adapten al interior de cada tartaleta. Podemos tenerlo congelado, así será más fácil cortarlo y descongelará enseguida.
Ponemos la crema de limón en una manga pastelera y rellenamos tres cuartas partes de cada tartaleta. Colocamos encima un disco del bizcocho y cubrimos con merengue, que tostaremos ligeramente con un soplete de cocina.
Es preferible consumir estas tartaletas frescas, mucho mejor, recién hechas.